«FANDANGOS LUNARIOS»
I
Menguante estaba la Luna
celosa de mí querer.
Su cara la pena oculta,
llorando blanco piqué.
Piensa que la Nueva Luna,
me va a embelesa’ otra vez.

II
Cuantas noches te sigo
por sembrado’ y barbechos
y al amanecer el día:
el mismo dolor en el pecho.
Él te cubrió de azul y oro
y Yo, me quede maltrecho.

III
Luna blanca de queso,
medalla de plata fina,
cuantos poetas soñaron
y te cantaron en versos.
Eternamente te miran
y tú no le das ni un beso.

F.P.O.
Sevilla, 10 mayo de 2007