«OASIS»
Ven y descansa peregrino sediento;
escucha el lenguaje de las hormigas;
el fluir del agua pura en el desierto.
¡Ven, reposa tus solitarias fatigas!

Y cuando tu cuerpo no sea lamento,
y cures tu corazón de toda herida,
retorna al camino de polvo y viento,
transita el sendero de eterna partida.

¡Descubre tu pecho al Sol que te abraza!
¡Sigue su estela dorada en el firmamento!
¡Siente tu vida que comienza, no acaba!
Y, ¡canta!, ¡canta!, ¡cuando te falte aliento!

Sube tu montaña despacio, y de cara.
Oye los coros de Gloria y lamento,
y al final del recodo, ¡en la encrucijada!,
veras Su Rostro en el ocaso del tiempo.

Soportar desnudo su eterna mirada.
Muestra tu corazón sereno y contento,
pues todo comienza al parecer que acaba,
y todo acaba en un eterno comienzo.

F.P.O.
Sevilla, 17 de marzo de 2007